Plan Nacional de Seguridad

Decreto Ejecutivo N.º 448

De la ofensiva a la prueba de ejecución.

El desafío del decreto es convertir 65 estrategias en productos, presupuesto e indicadores que puedan gestionarse cada semana.

Resumen ejecutivo

El Decreto Ejecutivo No. 448 convierte el Plan Nacional de Seguridad Integral 2025–2029 (PNSI) en política pública nacional. Su valor no radica únicamente en la amplitud del contenido, sino en la posibilidad de coordinar fuerza pública, inteligencia, cárceles, finanzas ilícitas, tecnología y presencia social bajo una misma lógica de ejecución.

El plan distribuye responsabilidades entre numerosas instituciones y combina acciones inmediatas con reformas, inversiones y acuerdos que exceden el control del Ejecutivo. La decisión relevante es, por tanto, cómo convertir una arquitectura normativa amplia en un portafolio ejecutable.

7 Objetivos nacionales
65 Estrategias
21 Acciones “desde ya”
30 Acciones hasta 1 año
12 Acciones hasta 2 años
2 Acciones hasta 3 años

Las disposiciones que mueven el decreto

Teoría de cambio

1 Recuperar territorio y cárceles
2 Desarticular mando, logística y finanzas
3 Anticipar con inteligencia interoperable
4 Estabilizar con servicios y empleo
5 Sostener con presupuesto y evaluación
  • Política pública obligatoria

    El PNSI 2025–2029 deja de ser únicamente una hoja estratégica y pasa a ser la política pública nacional que orienta recursos, acciones y prioridades de seguridad.

  • Sustitución del régimen anterior

    El instrumento deroga el plan 2019–2030 y lo reemplaza de inmediato. No establece una transición específica para presupuestos, planes de acción o indicadores ya existentes.

  • Control territorial como primera secuencia

    La intervención comienza en zonas fronterizas y de alta conflictividad, y después se extiende al interior. La prioridad es desarticular cadenas de mando, rutas logísticas y estructuras criminales.

  • Cárceles como frente de seguridad

    El plan ordena reformar el SNAI, modernizar infraestructura y tecnología, profesionalizar al cuerpo penitenciario y transferirle en 2027 las funciones que hoy cumplen las Fuerzas Armadas.

  • Inteligencia y finanzas criminales

    La interoperabilidad del Sistema Nacional de Inteligencia, la trazabilidad financiera, la coordinación UAFE–Fiscalía, la recuperación de activos y la cooperación judicial internacional se convierten en mecanismos centrales.

  • Tecnología y ciberseguridad

    El Estado debe modernizar control de armas, vigilancia de infraestructura crítica, sistemas penitenciarios, ciberseguridad, ciberdefensa y plataformas de seguimiento.

  • Seguridad con intervención social

    La estabilización territorial debe ser reforzada con la generación de empleo, educación, salud, conectividad, servicios públicos y ordenamiento territorial para evitar que el crimen recupere los espacios intervenidos.

  • Financiamiento como condición transversal

    El Ministerio de Economía y Finanzas debe equilibrar inversión social, seguridad y defensa, y abrir crédito externo. El plan, sin embargo, no contiene costos ni asignaciones por estrategia.

Mapa de actores de poder

Alto
poder
Presidencia / COSEPE

Controla prioridad política, resuelve disputas y puede exigir cumplimiento.

Ministerio de Defensa

Responsable de seguimiento y evaluación; articula capacidades militares.

Interior / Policía / SNAI

Concentran ejecución territorial, policial y penitenciaria.

MEF

Puede detener modernización, tecnología y expansión territorial por falta de recursos.

Asamblea / Corte / Judicatura / Fiscalía / GAD

Son indispensables, pero no subordinados al decreto.

Redes criminales y economías carcelarias

Tienen capacidad de ejercer violencia, promover corrupción y adaptación.

Bajo
poder
Comunidades

Sostienen control social del territorio, pero carecen de mando estatal.

Academia / sector privado / telecomunicaciones / sistema financiero

Aportan tecnología, empleo, conectividad y datos.

Medios, ONG y organizaciones sociales críticas

Pueden amplificar abusos, opacidad o confusión entre protesta y amenaza.

Oposición sin veto directo sobre el decreto

Puede elevar el costo narrativo y judicializar medidas específicas.

Evaluación de Riesgo Multidimensional

Político

Varias estrategias requieren Asamblea, Corte Constitucional, Consejo de la Judicatura, Fiscalía, GAD y acuerdos internacionales. La ejecución puede fragmentarse por desacuerdo institucional y por controversias sobre protesta social, ONG y justicia militar.

Operativo

El plan distribuye 65 estrategias entre numerosos responsables y corresponsables. Ordena planes de acción, registros de riesgo, indicadores, plataforma de información y comités, pero no fija plazo para instalarlos. No se ha verificado que todas las entidades cuenten con sistemas, líneas base y equipos listos.

Fiscal

La estrategia fiscal se limita a “equilibrar” inversión y abrir crédito; no asigna costos, techos ni fuentes por estrategia. No se ha confirmado un marco presupuestario plurianual aprobado.

Reputacional

El relato combina control territorial, derechos humanos, servicios públicos y lucha contra lavado de activos. También utiliza categorías abiertas como “extremismo antisistema”, “radicalización de protestas sociales” y vigilancia reforzada a ONG. Sin estrategia, estas expresiones pueden ser leídas como criminalización de la protesta y afectar legitimidad.