Zonas francas tecnológicas
Ecuador abrió una oportunidad para atraer inversión tecnológica mediante zonas francas adaptadas a la economía digital. Sin embargo, el impacto del Decreto 387 dependerá menos de su diseño jurídico y más de su ejecución operativa: regulación secundaria rápida, controles claros y capacidad institucional para convertir la norma en inversión real.
Ecuador acaba de abrir una ventana estratégica para competir en la economía digital. El Decreto Ejecutivo No. 387 crea una nueva categoría de zonas francas industriales de servicio tecnológico, pensada para atraer empresas de software, inteligencia artificial, ciberseguridad, fintech, videojuegos, procesamiento de datos, servicios en la nube, biotecnología y otras actividades intensivas en conocimiento. La reforma parte de una realidad evidente: no se puede regular una empresa tecnológica con las mismas reglas diseñadas para una fábrica tradicional. Las zonas francas convencionales fueron concebidas para bienes físicos, control aduanero, perímetros cerrados…